¿Puerta automática atascada? Cinco comprobaciones rápidas que puedes hacer tú mismo antes de llamar a asistencia.

Llegas a casa después de un largo día de trabajo, quizás cansado, pulsas el botón del control remoto y… nada. La puerta no se mueve. Tu primera reacción es, comprensiblemente, de frustración, seguida del miedo a tener que afrontar una factura de servicio inesperada.

Sin embargo, una puerta detenida no siempre indica una avería grave del motor. A menudo, la causa es trivial y se puede resolver en pocos minutos sin necesidad de un técnico.

Antes de llamar a los servicios de emergencia, sigue esta guía rápida de 5 pasos.

Guía rápida de 5 pasos:

Pruebe con el control remoto si la puerta se abre

1. El emisor: ¿está realmente cargado?

Parece obvio, pero las estadísticas muestran que un gran porcentaje de las llamadas a técnicos se resuelven con un simple cambio de batería.

Revise el LED: Si la luz es tenue o no se enciende al presionar el botón, la batería está agotada.
Haga la prueba de fuego: Pruebe con el segundo emisor o el selector de llave (si está instalado en el poste). Si la puerta se abre con estos, el problema está en el emisor principal.

2. Fotocélulas: los centinelas del sistema

Las fotocélulas son dispositivos de seguridad: si detectan un obstáculo, impiden que la puerta se mueva.

Limpieza: Una telaraña, barro o incluso una hoja pegada al cristal pueden bloquear el haz. Limpie ambas lentes con un paño húmedo.

Escucha: Acérquese a la fotocélula y pase la mano por delante. Si oye un ligero «clic», está leyendo la señal. Si no oye nada, puede que esté desalineada o defectuosa.

3. Fuente de alimentación y panel eléctrico

La tormenta de anoche podría haber disparado el disyuntor.

Revise el panel eléctrico principal de su casa: asegúrese de que el interruptor de la puerta esté encendido.

Si el interruptor se dispara continuamente al intentar operar la puerta, deténgase: podría haber un cortocircuito debido a humedad o insectos en la unidad de control. En este caso, se necesita un técnico.

4. Rieles y obstáculos mecánicos (para puertas correderas)

Si oye el zumbido del motor pero la puerta no se mueve, el problema podría ser mecánico.

Revise el riel: Una piedra, una ramita o una acumulación de grava pueden bloquear las ruedas.
Revise el deslizamiento: Si el riel está limpio pero el movimiento es difícil, es posible que los rodamientos necesiten lubricación (tenga cuidado: use productos específicos, no grasa, ya que atrae el polvo).

5. La llave de desbloqueo: el último recurso

Si las comprobaciones anteriores no dieron resultado, debe poder entrar o salir de su casa.
Utilice la llave de desbloqueo manual proporcionada durante la instalación para desbloquear el actuador o el motor.
Mueva la puerta manualmente: si nota una resistencia excesiva o un ruido de traqueteo, el problema es estructural (bisagras o engranajes).

VIDEO TUTORIAL:
👉🏼Cómo desbloquear una puerta corredera automatizada Tau 

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¿Cuándo es momento de llamar a un profesional?

Si después de estas comprobaciones la puerta no muestra señales de vida, la falla podría estar en la placa de circuito, el condensador o el propio motor. En estos casos, el bricolaje puede ser peligroso, tanto para usted como para la integridad del sistema.

Recuerde: el mantenimiento regular (al menos una vez al año) previene la mayoría de estos pequeños problemas, garantizando su seguridad y la de su familia.

¿Has probado estos pasos, pero tu puerta sigue fallando?

¡Contáctanos y te proporcionaremos la información de contacto de tu distribuidor/instalador autorizado más cercano!




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